sobre tatai

La vida tiene sus oleajes y sus aguas calmas. No podemos controlar el océano, pero podemos aprender a nadar y a navegar.

Después de más de 30 años trabajando en el mundo de la empresa, sin dejar de formarme, he querido abrir este nuevo espacio para compartir contigo aquello que experimenté del amor, de la vulnerabilidad, de la amistad, de la consciencia, del dolor, de la ansiedad, de las luces y las sombras de la vida…, y que no encuentra lugar fácilmente en las organizaciones.

Necesitamos un nuevo nivel de intimidad y complicidad personal para abordarlo, y para convertirlo en valioso bagaje vital.

Eso es tatai, un lugar de encuentro para mejorar nuestro navegar en la vida, para ejercitar nuestra mente y nuestro cuerpo y vivir con más plenitud en el mundo que nos ha tocado vivir.

No soy un gurú ni un triunfador. Sigo sin tener certezas, pero he aprendido a vivir cada día de una manera más intensa y más gratificante, incluso en las dificultades, incluso sin poseer grandes explicaciones para casi nada.

Para mí el camino fue reaprender a llorar, y liberar mi cuerpo de la congelación que le provocaba el miedo, y que le impedía sentir de verdad. Fue mágico dejar de juzgar y de juzgarme, y recuperar la capacidad de disfrutar en el contacto físico y el movimiento, de abrirme y confiar. Cuando dejamos de juzgar actuamos desde el amor, y nuestra relación con nosotros mismos y con los demás se transforma de manera radical.

 Al final de estos cambios tenía la sensación de estar donde yo quería estar, con la vida que quería vivir.

Todos arrastramos heridas y tenemos potenciales sin desarrollar. Todos estamos en condiciones de sanar y crecer hacia la mejor versión de nosotros mismos, sólo necesitamos darnos la oportunidad y encontrar la compañía adecuada para hacerlo.

En tatai, te ofrecemos esa compañía. No te vamos a mostrar el resultado, ni siquiera el camino. Nos vamos a detener a meditar contigo, a apoyarte en tu propio recorrido, y vamos a experimentar y celebrar juntos nuestras transformaciones.

Mi aportación son mis vivencias, y mi aspiración es que tú nos traigas las tuyas, para compartir juntos experiencias nuevas que nos ayuden a crecer.

Elegimos el Tantra como disciplina, porque de todo lo que hemos experimentado es lo más inclusivo, lo menos sujeto a dogmas, y lo más integral en el trabajo con la mente, el cuerpo y las relaciones. Si algo existe, si lo puedes sentir, el Tantra lo tendrá en cuenta, y lo incorporará al aprendizaje, es la disciplina de la meditación total.

Te invito a unirte a nosotros, a explorar y a disfrutar. Buen viaje.

Alfonso.

alfonso@tatai.org

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